sábado, 4 de septiembre de 2010

Un sincero adios.


Mí querido Gael:

¿Cuantos años han pasado ya desde que me rescataste de la radiante y ardiente caricia de los rayos del sol? ¿Cuantos, desde que abandonaste tu salvaje y errante vida, solo para cuidar de mi noche tras noche, escuchando mis quejas y llantos por aquel que me abandono?... Aun hoy, no puedo entender cual fue la razón por la que arriesgaste tu inmortalidad para salvarme, pero se, que te estaré  ETERNAMENTE agradecida por haber cuidado de mi y por haberme brindado la fuerza necesaria para seguir adelante.
Recuerdo aquellas noches, en las cuales paseábamos juntos por los bosques que tanto amas, tomados de la mano, y con tan solo el sonido del viento rozando el follaje de los árboles como única melodía, Recuerdo también como escuchaba extasiada  tus reflexiones acerca de la vida y la naturaleza; de ti, mi amor, aprendí tantos valores que creía completamente perdidos en mí desde que… bueno, no es necesario recordar aquellos días anteriores a ti.
Si… tantos años juntos, tantas noches, y, debo admitir, con mucha vergüenza,  que si antes me lo hubieran preguntado, jamás habría aceptado llevar la vida que tuve a tu lado… oh mi vida, que tan equivocada estuve antes, al burlarme de los tuyos y tratarlos como seres sin razonamiento y sin sentimiento, porque en tus ojos pude ver mas amor y mas comprensión que en los de cualquier humano, o ser inmortal.
Pero ahora mi cielo, tengo que partir, mis heridas ya han sanado, y gracias a ti mis fuerzas han regresado totalmente, tengo que volver a las refulgentes luces eléctricas, otra vez tengo que usar mi mejor mascara y subir a la eterna obra de cinismo y arrogancia que los nuestros llaman “vida”. Para cuando leas estas líneas ya estaré muy lejos de ti, realmente espero me perdones por no despedirme personalmente, pero ya me conoces… si, ya me conoces.
Espero que entiendas, que debo encontrarlo, si, a él, al que me abandono tan cruelmente; debo detenerlo antes de que se destruya completamente, se que es difícil de comprender, pero, a pesar de todo lo que he pasado, aun siento una especie de obligación hacia él… no, no pienses mal, no es amor, solo… solo necesito terminar con todo esto de una vez, cerrar para siempre ese capitulo de mi vida y continuar hacia delante.
Por favor, no intentes buscarme ni detenerme, si todo sale bien, volveré a tus brazos pronto…

                                                                Siempre tuya,  Isabella






“Volveré a tus brazos pronto…” Una sonrisa mezclada con tristeza se dibujo en su rostro al leer estas palabras; “Pronto”, y ese tiempo se había convertido ya en largos 5 años sin ella.
Plegó la carta lentamente y la dejo caer sobre la mesa en la cual fue encontrada, era totalmente innecesario llevarla consigo, ya conocía cada palabra de memoria.
Camino lentamente hacia la puerta y se interno en el bosque. Lo que dejaba atrás no importaba, solo cosas materiales, no había nada en esa casa que realmente lo obligara a estar allí, ahora solo importaba una cosa.
De la espesa oscuridad solo se escucho un leve gruñido y luego el batir de un par de alas que se alejaban rápidamente.

Historias de la Noche...


La copa de su vino syrah se mueve al compás de la canción kiss of fire, mientras Él la tararea despreocupadamente… “Those devil lips that know so well the art of lying”. El viento acaricia su frío y blanco rostro, y él cierra los ojos en agradecimiento a esa caricia.
En la habitación el calor de aquel encuentro aun persiste, pero todo esta tan quieto y callado, él ama aquella calma después de cada encuentro, también ama aquellos encuentros, le dan cierta magia a sus noches, magia sin la cual no podría sobrevivir.
Toma un sorbo de vino  y se recuesta en una silla frente a la cama, todos sus movimientos tan controlados, tan delicados, desde la mano apoyándose suavemente sobre el posa brazo hasta la cabeza ligeramente ladeada, tan suave, tan fino, tan … perfecto.
Pasea la mirada por toda la habitación; no fue fácil encontrar una habitación casi en su totalidad blanca, pero él jamás se da por vencido. Su mente se pierde entre las paredes y cortinas claras, los muebles, tan exquisitamente diseñados… ella merecía esto, merecía toda esta belleza. Siempre se esmera para conseguir la habitación adecuada para cada una de sus amantes, la magia por si sola no es suficiente, él tiene que ayudar a que trabaje en todo su esplendor.
Ah!, la calma, el silencio… solo la suave música que siempre lo acompaña en estos momentos, “aquel loco te hizo un favor cariño”.
Es entonces cuando dirige sus seductores ojos azules hacia la cama, y la contempla, tan tranquila, tan callada, sonríe, él siempre supo como controlar a la bestia.
Lentamente se levanta de la silla y camina hacia la cama para admirarla mejor… sus cabellos largos y despeinados fluyen como un río de ébano sobre las almohadas, el blanco de las sabanas acentúa aun mas las exquisitas curvas de su cuerpo negro. Solo un  pequeño detalle, sus ojos aun están abiertos, pero este pequeño error podría arruinarlo todo. Luego de cerrarle sus ojos, sus dedos de marfil rozan, casi como un descuido los carnosos labios de ella, un gesto de despedida tan sutil, pero sin el, la noche no estaría completa. ¡Ya esta!, ahora si es perfecto, y sonríe mostrando sus blancos colmillos, sus ojos azules brillan por el éxtasis, y hasta sus mejillas, tan pálidas antes, se inundaron de un tenue color rosa… ¡Que obra tan maravillosa! ¡Tanta belleza!, tanta perfección, el contraste, el blanco el negro, su cuerpo oscuro, las sabanas blancas; No puede evitarlo… tanto esplendor… y unas lagrimas rojas caen por su mejilla hacia las sabanas, rompiendo aquel perfecto equilibrio, el toque final, la sangre, su sangre firmando aquella obra... No puede evitarlo, es un verdadero artista.